6.11.05

Nigel Kennedy - Always Playing

"Podemos tocar obras de compositores muertos, pero no tiene que parecer como si aún estuviéramos en su funeral". Acabo de empezar este libro autobiográfico que Nigel Kennedy escribió a principios de los 90. Pienso que esa frase identifica muy bien su personalidad. Tengo el presentimiento de que voy a pasar muy buenos ratos con las historias de Nigel.

Nigel Kennedy - Kafka

"Si un músico no alcanza campos emocionales personales e inexperados, qué coño está haciendo?". Esta frase de Nigel Kennedy no pertenece a este disco, sino a otro llamado 'The Kennedy Experience'. Sin embargo, mi álbum favorito de este genio del violín es Kafka, que también hace honor a esa filosofía. Ambos, autor y obra son únicos. Éste es uno de los discos de mi vida.

FIDDLERS' TOAST

O EL BRINDIS DE LOS VIOLINISTAS.
De pequeño tuve la gran suerte de recibir por parte de mis padres una educación musical clásica muy completa. Sin embargo, mi inquietud por todo lo que se hacía más allá de lo clásico me llevó a desarrollar un estilo variopinto en mi manera de componer y de interpretar. Esto se refleja en temas como el que aquí nos ocupa:
Dedicado a un maestro del violín clásico -mi amigo ya desaparecido Jesús Fernández, quien, sin embargo, tenía un maravilloso espíritu musical 'desenfadado'- y al maestro francés del jazz Jean-Luc Ponty, a quien tuve la suerte de conocer y de regalar -incluso, en parte, de interpretar para él- el tema.
Estoy experimentando un enorme regocijo tocando y grabando esta obra. Ya hace tiempo registré una versión a la que añadí una machacona percusión. No obstante, he llegado a la conclusión de que los dos violines que aquí se enfrentan, clásico y eléctrico, bien solos pueden hacer mover, si no el esqueleto, los pies y el corazón de quien les escuche. De eso se trata.
Comienza con una introducción 'ad libitum' del violín clásico en la que se 'menciona' parte de lo que después, y de forma frenética, dibujará el eléctrico. Mientras tanto, el primero realizará una labor de fiel y versátil acompañante para, hacia el final, recuperar el protagonismo durante unos breves instantes.
Se trata de procurar un encuentro armonioso entre dos mundos que, si bien suelen ir separados, no están tan lejos el uno del otro, pues lo comparten todo; por lo menos en mi interior así lo hacen.
El título en inglés fue una simpática coincidencia. Al tiempo que escribía el tema, descubrí jugando al Jumble -un puzzle de palabras- que 'toast' no sólo significa 'tostada', sino también 'brindis'. Adjudicado: Fiddler's Toast.

[ÁLBUM]

A pesar de -quizá, en parte, a causa de- la proliferación de la venta y el intercambio de canciones por internet, yo sigo creyendo en el álbum, en la obra conceptual, en el disco redondo.
Mucha gente alega que en un álbum siempre hay canciones 'de relleno'. No niego que esto ocurra, pero puedo presumir de que en mi discoteca abundan discos que no sufren de ello. Además, es una cuestión de gustos, y la canción que a uno le parece que sobra, quizá sea la favorita de otro. Pienso, por tanto, que se trata de educación musical y de mentalidades abiertas.
Durante el proceso de composición, cada canción se va configurando de forma independiente, con una 'tonalidad' precisa. Pero la idea, por mi parte, es que el resultado final de la obra completa muestre un espectro rico y claro, un arco-iris musical con su principio, su final y sus tonalidades intermedias bien diferenciados; que el todo prevalezca sobre las partes; que el álbum sea un conjunto de canciones inseparables, arropadas por un diseño acorde a ellas.
Estos días, asuntos como la portada, el interior y el título están creando un vínculo muy estrecho con las canciones y el orden de éstas en el álbum.